: “Mi confrontación con la docencia”.
Mi profesión de origen es Lic. en Filosofía, en realidad cuando culminé la carrera tenía la inquietud de dedicarme a la docencia porque había estudiado en un preparatoria anexa a una escuela Normal, y allí tuve unos maestros universitarios que impartían clase, obvio sin formación normalista de modo que eso llamo mi atención y decidí hacer lo mismo una vez culminada la carrera, por razones personales tuve que cambiar de lugar de residencia y ya no me fue posible titularme, y un compañero que tuve en la universidad me invitó a cubrir un interinato en una escuela preparatoria , al principio no sabía cómo impartir los conocimientos, me costaba trabajo hacerlo, sin embargo echaba mano de las estrategias que empleaban los diferentes docentes que había tenido a lo largo de mi proceso formativo.
A partir de entonces me inicie como docente y vi que era una labor sumamente interesante, en la podía interactuar con diferentes formas de ser y de pensar, eso me agradó porque comprendí que en mis manos tenía la gran responsabilidad de despertar la inquietud y la necesidad de acompañar en la formación de otros.
Como profesor pienso que eso de tratar con seres humanos es un gran privilegio pero al mismo tiempo una gran responsabilidad es por ello que me entusiasma estar actualizada en temas y formas de innovar el aprendizaje, pues aún se encuentran enterradas en mí grandes paradigmas sobre las formas en que fui instruida y la forma en que ahora debo instruir a otros.
Ser profesor en el nivel Medio Superior ha significado para mí un gran reto porque ahora los jóvenes son más inquietos no sólo en cuanto a la disciplina, sino a la forma en que ellos se encuentran en contacto con la información y lo que aprenden día a día.
Considero que existen múltiples motivos de satisfacción en esta noble labor, una de ellas es el haber contribuido en el crecimiento y formación de varias generaciones de jóvenes que ahora ya se encuentran inmersos en el campo laboral y/o en las distintas aulas universitarias.
sin embargo, también reconozco diversos motivos de insatisfacción tales como el no haber cumplido las expectativas de algunos grupos, en ciertas momentos por falta de tiempo, planeación, organización y dinamicidad en algunas actividades, elementos que requieren constantes cambios, aprender a través del ensayo-error y sobre todo considerar que cada grupo de personas crea su propia dinámica de trabajo y aprendizaje y en función de ese panorama el profesor debe sujetarse a las nuevas formas de asimilar el conocimiento.
Por: María Alicia Favila Jerónimo.